En 24 a 48 horas hábiles te entregamos un dictamen claro: aprobado, condicionado o rechazado, con las razones específicas.
El error más caro que comete un propietario es firmar un contrato sin saber realmente quién es el inquilino. La mayoría se queda con una buena impresión de la entrevista, una copia de identificación y un comprobante de ingresos que rara vez es verificado a fondo.
Una investigación profesional cruza información de múltiples fuentes: bases de datos legales, registros financieros, validación de ingresos directamente con la fuente, antecedentes en otros arrendamientos. El costo de la investigación es una fracción mínima del costo de un mal inquilino.
Te enviamos el listado exacto de qué necesitamos del inquilino. Tú nos lo haces llegar por email o WhatsApp.
Validamos que la identificación sea auténtica y vigente. Cruzamos información con bases de datos oficiales.
No nos quedamos con los recibos de nómina. Verificamos con la empresa o las plataformas correspondientes que los ingresos sean reales y actuales.
Revisamos demandas previas, embargos, historial en buró de crédito, antecedentes en otros arrendamientos cuando es posible.
Un documento claro: aprobado, condicionado o rechazado, con la razón específica. Decisión final tuya, basada en información real.
Propietario en Coyoacán recibió a un candidato con todos los documentos en orden aparente. La entrevista fue impecable.
Al cruzar la identificación con bases oficiales detectamos que el RFC no correspondía con la persona física. Revisión adicional reveló múltiples antecedentes en demandas civiles por arrendamiento.
Se rechazó al candidato. Tres meses después, el mismo individuo apareció en notas de prensa por un fraude en otra propiedad. El propietario evitó el problema por completo.
Te respondemos el mismo día con una propuesta clara y costos transparentes.